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Del exceso de tecnología al exceso de desinformación

Nov 4, 2019 | 0 Comentarios

Aprender a utilizar la tecnología que se renueva día con día nos invita a cuestionar ¿Cuál es el uso que le estamos dando a esta tecnología y a la información que con ella se genera? por lo que, a continuación, se presentan algunas ideas que invitan a pensar acerca de la realidad que rodea a la tecnología y el acceso que tenemos a la información que esta nos provee.

La tecnología contribuye en gran medida a que la calidad de vida de las personas sea más eficiente en todos los sentidos, por lo que es necesario dar cuenta de procesos que incluyen la movilidad o la comunicación, que se transforman y nos involucran, siendo uno de ellos el acceso a la información, ya que el uso que le damos es una forma en la que la comunicación desarrolla algunos de sus procesos fundamentales y que varían de generación en generación. Si bien, hace algunas décadas el periódico y la radio eran los principales medios utilizados por quienes nos antecedieron, actualmente son los medios digitales los que más información comparten entre los jóvenes. 

La tecnología y la información actualmente se encuentran a nuestro alcance de manera más cotidiana e inmediata. Sin embargo, a pesar de que algunas personas gozan de esta facilidad para acceder a dichos recursos, es importante señalar una realidad en contraparte, la cual implica que no todos los seres humanos tienen esta misma accesibilidad ya que pueden carecer de instrumentos tecnológicos básicos hoy en día como celulares y computadoras para poder acceder a la información, lo cual lleva a cuestionarse, ¿Cuál es el acceso real que tenemos a las nuevas tecnologías y con ello a la información? 

En México, el INEGI (2018) proporciona los siguientes datos con respecto al cuestionamiento anteriormente planteado:

Como lo señala la tabla anterior, se puede observar que de acuerdo con los datos que muestra la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de TIC en Hogares (ENDUTIH) no es posible hablar acerca de que la población en nuestro país tiene un acceso total a estos recursos, principalmente por el hecho de que en 2018 sólo el 52.9% de la población cuenta con internet en sus hogares, lo que significa que una parte de la información que reciben proviene solo de medios masivos como la televisión, la radio y el periódico. Esto limita la información que recibe ese 47.1% restante, lo que finalmente repercute en el número de fuentes que pueden consultar (INEGI, 2019).

Por otra parte, considerando a las personas que sí cuentan con estos aparatos y servicios, ¿Cómo se garantiza que están realmente informadas? pues, frente a ello, lo que compete ahora es detallar las lecturas que realizan las y los mexicanos, con el fin de mostrar que, si bien la información está cada vez más al alcance de las personas, no es posible establecer totalmente que esta contiene datos veraces respecto a temas específicos, como la política, la economía, etc.

Una lección de lo anterior se ejemplifica en las noticias falsas, o mejor conocidas como “fake news”, las cuales demuestran cómo la información presentada por distintos medios (desde internet, pasando por los tradicionales radio, televisión y periódico), pueden decantar en un flujo de notas, que traslucen una carencia de fuentes fidedignas; al compartirlas, se vuelven como un virus que esparce desinformación ya que estas están “normalmente hechas para perjudicar a otras personas y muchas veces con intereses políticos o lucrativos” (Gragnani, 2018).

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Ante ello, la diversidad de gustos que tiene la población lectora se puede definir por múltiples factores, entre ellos, puede deberse a qué tan posible resulta acceder a un libro dependiendo del contexto en el que se encuentra la persona, como se muestra en el segundo lugar de los resultados arriba mostrados, donde el 33,6% de la población que accede a la lectura, lo hace de acuerdo con la profesión o área académica a la que se dedican.

Por otro lado, los tipos de lectura no se centran sólo en los libros. En cuanto a la lectura de revistas, estas se subdividen en “las de entretenimiento, con 38.2%; las de temas especializados, técnicas o científicas, con 26.8%; las de bienestar o salud, con 23.2%, y las de cultura general o temas de interés, con 20.9 por ciento.” (INEGI, 2018, p.2). es decir, las revistas a las que se acercan las y los lectores mexicanos se concentran principalmente en las de entretenimiento.

Respecto al uso de los medios digitales, principalmente hablando del internet, podemos conocer cuáles son los grupos que más interactúan dentro de él, como se muestra a continuación con los siguientes datos:

La tabla mostrada anteriormente, da cuenta de la población que más accede al internet, y con ello a la información que desde esta plataforma se genera. A manera de inferencia podemos señalar que más de la mitad de los usuarios de internet se encuentran por debajo de los 24 años (54%) y si sumamos las personas que van de los 25 a 34 años, el porcentaje de usuarios llega a 72%, por lo que se puede concluir que son las y los jóvenes los principales usuarios de los medios digitales (Asociación de Internet, 2018).

Los datos mostrados arriba, dan cuenta de que son las y los jóvenes los principales usuarios de internet y, por ende, de los servicios digitales. Ahora, si bien las juventudes son quienes más interactúan con este servicio hay que cuestionarse, ¿Para que usan el internet?

Fuente: 13° Estudio sobre los Hábitos de los Usuarios de Internet en México 2017

Como lo señala el gráfico anterior, las actividades que realizan los y las internautas se centran en actividades como el acceso a redes sociales, enviar mails, chatear, es decir, actividades de socialización o de entretenimiento; sobresale que gestiones con el gobierno aparece en los últimos sitios con sólo un 17% de las menciones, lo que implica que escasamente la gente y en especial las juventudes, deciden entrar a investigar algún dato que le pueda proporcionar cualquier dependencia gubernamental. (Asociación de Internet, 2018). 

Por su parte, Sánchez et al. (2005) señalan que los principales motivos que los y las jóvenes tienen para usar internet están vinculados con el ocio y entretenimiento, la búsqueda de información con fines académicos y la socialización.

Se puede decir que la población joven utiliza “las tecnologías de la información y la comunicación para hacer las mismas cosas que han hecho otras generaciones de adolescentes y jóvenes que no disponían de estas tecnologías” (p.17), es decir, informarse acerca de lo que ocurre en su ambiente, hablar con sus amistades, escuchar música, ver  películas o series, entre muchas otras actividades, concluyendo que “lo que cambia con estas herramientas digitales no es tanto lo que hacen, sino las formas, los espacios y los tiempos en que lo hacen” (Sánchez et al., p.17).

Conclusiones

A manera de resumen, se puede señalar lo siguiente: 

  1. El acceso a los servicios e instrumentos tecnológicos “básicos” se encuentra lejos de ser una realidad para casi la mitad de la población en nuestro país.
  2. El uso de las nuevas tecnologías deja cada vez más rezagados a aquellos sectores que no pueden acceder a éstas.
  3. El uso del internet no refleja que el público que accede a este servicio este especialmente interesado en la búsqueda de información de fuentes científicas o que comprueben su veracidad.
  4. Es importante conocer las motivaciones que atraen a los y las jóvenes a hacer un uso más frecuente de estos medios y servicios tecnológicos. Ya que conocer estos nuevos entornos digitales en los cuales se desenvuelven, puede ayudar a generar acciones más focalizadas para que puedan acceder a la información fidedigna.

Bibliografía

  • Asociación de Internet. (2018). 13° Estudio sobre los Hábitos de los Usuarios de Internet en México 2017. Obtenido de: https://www.infotec.mx/work/models/infotec/Resource/1012/6/images/Estudio_Habitos_Usuarios_2017.pdf
  • Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2018). Disminuye la población lectora en México: Módulo de lectura (MOLEC) 2018. Obtenido de: https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2018/EstSociodemo/MOLEC2018_04.pdf
  • Gragnani, J. (18 de septiembre de 2018). Guía básica para identificar noticias falsas (antes de mandarlas a tus grupos de WhatsApp). BBC News Brasil. P.1. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-45561204
  • Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2019). Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de TIC en Hogares, ENDUTIH. Obtenido de: https://www.inegi.org.mx/temas/ticshogares/
  • Sánchez, L., Crespo, G., Aguilar, R., Bueno, F., Benavent, R. y Valderrama, J. (2015). Los adolescentes y las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Obtenido de http://digital.csic.es/bitstream/10261/132633/1/TICPadres.pdf

AUTORES

Karen Andrea Del Carmen Quiroz Estrada

Correo electrónico: andy.quiroz.e@hotmail.com

Licenciada en Psicología especializada en el área social por parte de la Universidad de Guanajuato. La investigación y el trabajo de intervención psicosocial han sido parte esencial de mi formación, siendo participe de eventos tales como el Verano de Investigación UG, el Encuentro de Jóvenes Investigadores y el Congreso Mexicano de Piscología Social; además de haber diseñado e implementado intervenciones para promover las actitudes proambientales, fomentar hábitos saludables, visibilizar y desnormalizar la violencia de género en los espacios públicos, entre otros.

Vicente Omar González Huerta

Correo electrónico: vicenteogh@gmail.com

Egresado de la licenciatura en Sociología de la Universidad de Guanajuato, con conocimientos en la realización de investigación y en el desarrollo de entrevistas, grupos focales y encuestas, así como en la evaluación de diseño de programas sociales. Mi temática de interés son las identidades juveniles.